Dr. Ignacio Martínez: "El PAIME nos devuelve la dignidad y el orgullo de ser médicos"

Dentro del ciclo de entrevistas con motivo de la celebración del V Congreso PAIME que se celebra en Brugos los próximos 23 y 24 de mayo, Médicos y Pacientes ha hablado con el Dr. Ignacio Martínez Hens sobre el trabajo que realiza como psiquiatra y psicoterapeuta en el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo en la provincia de Córdoba, un programa que en su opinión "nos devuelve la dignidad y el orgullo de ser médicos".
Descripción

El Dr. Martínez Hens, miembro del Comité Técnico Nacional del PAIME, participará como coordinador de la segunda mesa del V Congreso que aborda las experiencias innovadoras en la atención a la salud de los profesionales. El especialista asegura que "si los médicos aprenden a cuidarse, cuidarán mejor a sus pacientes".

¿En qué consiste exactamente su trabajo dentro del PAIME?

Como médico psiquiatra y psicoterapeuta me dedico principalmente a la asistencia clínica de los médicos enfermos. También he tenido la suerte de organizar y crear en el 2001, la Unidad Ambulatoria PAIME de Córdoba que está constituida por dos psicólogos, dos médicos expertos en drogodependencia y dos psiquiatras. El cargo de coordinador, va rotando entre los 6 compañeros anualmente. Esto nos permite tener una mayor implicación y mejora la perspectiva de los problemas que van surgiendo. Por supuesto, no hay remuneración económica en dicha tarea.

¿Cuándo comenzó a trabajar en este programa?

Aunque el primer ingreso en Barcelona lo hicimos en abril de 2001, anteriormente se venía detectando la necesidad de un buen programa PAIME. Como psiquiatra de un equipo de salud mental, era consciente de lo limitados que estábamos para abordar al compañero enfermo. El secreto profesional se nos rompía por todas partes. Para proteger la confidencialidad teníamos que derrochar mucho esfuerzo e imaginación y acabábamos tratando a los compañeros en los sitios más inverosímiles: en tu propia casa, en los pasillos, cafeterías o aprovechando la compra en el supermercado, para no robarle más tiempo a tu familia. Sin embargo, lo peor era el dilema del ingreso psiquiátrico ya que todas las opciones eran malas: ¿en tu propia unidad de agudos o en la más próxima a tu ciudad? ¿en otro servicio no psiquiátrico camuflado, con una patología falsa?¿en un psiquiátrico privado?

Pero hubo un cambio de más de 180º cuando se inicia en 1998 el primer PAIME europeo. Fue como encontrar la luz al final de un túnel interminable. Era la revolución y nos contagió de lleno. Recibimos tan buena acogida en nuestro colegio de médicos que hasta montamos al secretario en un avión para que nos ayudase a trasladar a una compañera enferma muy complicada. Esta hazaña ocurrió al día siguiente de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York. Superamos para siempre, la fobia al avión. Desde entonces, hay una máxima colaboración entre el Colegio de Médicos y los clínicos.

¿Cuántos casos de médicos enfermos ha atendido en Córdoba?

Desde abril de 2001 hasta la fecha actual hemos atendido a 314 compañeros. De todos ellos yo he intervenido en 198 casos, pero nuestro equipo nos permite que un médico enfermo pueda ser atendido por varios profesionales según sus necesidades terapéuticas.

Acostumbramos al tratamiento combinado de psicoterapia más farmacología, cuando es necesario.

De los casos atendidos, ¿qué porcentaje hay de recuperación?

Hablar de porcentajes, nos puede inducir a errores. El objetivo terapéutico del PAIME es la reincorporación laboral con la máxima garantía de buena praxis. La filosofía del programa, no es punitiva, no es persecutoria como en otros países. En estos años, calculamos que más del 90% de los compañeros que entraron al programa estando de baja laboral, se reincorporaron antes de los 6 meses.

¿Cuáles son las principales causas por las que los médicos ingresan en este programa? ¿Existe algún detonante común de las adicciones de estos facultativos?

Los médicos van buscando en el programa un trato personalizado y que respeten su singularidad. Que no se sientan juzgados y perciban que un compañero quiere ayudar a otro compañero sin pedirle nada a cambio. Se despierta la compasión que es el deseo sincero de aliviar el sufrimiento de los demás. No nos quedamos con los brazos cruzados. Pero la piedra angular del programa es el máximo respeto a la confidencialidad.

Con respecto a las posibles adicciones cada colectivo o especialidad, tiene sus riesgos. Entre los residentes puede haber más consumo de cannabis y benzodiacepinas, entre los psiquiatras y médicos de cabecera, puede ser el alcohol y entre algunos anestesistas el fentanilo u otros opiáceos.

¿Qué casos ha atendido con más frecuencia?

Al igual que en la población general, los trastornos afectivos son los más frecuentes. El reto está en evitar que se nos cronifiquen y empezar a tratarlo de forma integral desde los primeros episodios. Muchos trastornos depresivos nos han llegado con un patrón de recurrencia y algunas ocasiones nos cuesta conseguir la remisión completa.

¿Qué es más difícil: tratar a un compañero o a un paciente no medico?

Los médicos pensamos que somos seres especiales, pero a la hora de enfermar lo hacemos como cualquier ser humano. Sin embargo, sorprende que somos el único colectivo que no utilizamos nuestro conocimiento científico, para ayudarnos. A veces por pensar más en los demás que en nosotros mismos, otras por fantasías de que a nosotros no nos va a tocar la enfermedad o para preservar nuestro rol social, acabamos descuidándonos o negando la enfermedad.

Pacientes difíciles los hay en todas partes y lo más difícil de manejar son los trastornos de personalidad asociados con otras patologías.

¿Cuál es la situación más difícil a la que se ha enfrentado?

Sin duda la pérdida de un compañero que se suicidó. Te hace sentir mal y como cada vez que perdemos a un paciente, nos planteamos si fuimos lo suficientemente competentes.

¿Cómo valora la labor del Colegio de Médicos ante este tipo de situaciones?

Al ser un programa colegial, nos sentimos muy arropados por nuestro colegio de médicos. En Córdoba también hemos disfrutado de la colaboración y del máximo apoyo de la delegación de salud. Hemos intentado resolver los casos más difíciles y nunca nos han dejado solos a los clínicos. El tener un grupo de apoyo nos hace más resolutivos. Las dificultades aumentan cuando tenemos casos difíciles en otras provincias o cuando el médico trabaja en la consulta privada.

La actual situación de conflictividad y recortes ¿ha provocado un aumento de ingresos?

El último ingreso en la Clínica Galatea lo tuvimos en el 2010. Llevamos casi tres años sin ingresar a nadie.

¿Qué balance hace de estos 14 años de PAIME?

Tenemos que mejorar mucho. Hay que difundir el programa y nos gustaría visitar cada centro de salud u hospital público o privado. Hay que incidir más en la prevención y conectarnos mejor con los residentes y estudiantes de medicina aunque ya existen programas de colaboración.

De todas formas estamos muy satisfechos y pienso que hemos conseguido llegar a muchos compañeros.

¿Cómo definiría el programa PAIME y el trabajo de la Fundación para la Protección Social?

Tenemos el mejor PAIME del mundo y nos lo tenemos que tomar en serio. Ha sido el equipo de Barcelona el que ha diseñado, desarrollado y difundido por toda Europa el PAIME. Todos los médicos deberíamos estarles muy agradecidos. La OMC viene apoyando de forma entusiasta el programa. Con la Fundación para la Protección Social, conseguiremos no perderlo nunca.

Con su experiencia en el programa, ¿Qué propuesta de mejora introduciría?

El programa está muy bien diseñado y solamente hay que desarrollarlo. A veces me sorprende como todavía hay colegios médicos que no creen en el PAIME o intentan desarrollar otro programa parecido.

¿Cree que este programa tiene incidencia en la sociedad y los pacientes?

Casi 2000 médicos han sido ingresados en la clínica Galatea de Barcelona y miles de médicos han sido tratados y acompañados en sus dolencias durante todos estos años. Si aprendemos a cuidarnos, cuidaremos mejor a nuestros pacientes. Si estamos llenos de salud y energía positiva se la estaremos irradiando a toda la sociedad. Este programa nos devuelve la dignidad y el orgullo de ser médicos. El PAIME nos abre la mente a los médicos.

En mayo se celebra el V Congreso del PAIME en Burgos ¿qué esperan los profesionales de esta importante cita?

Es otra oportunidad para seguir mejorando. Con cada congreso avanzamos más y el de Burgos va a ser primordial. Los objetivos que nos planteamos son: consolidar el PAIME como programa colegial, consensuar los protocolos de uso y fortalecer la relación entre los Consejos Autonómicos de los Colegios de Médicos y la Administración Pública.