Mercedes Martínez: "El hecho de que la colegiación de los médicos sea obligatoria, impone ejercer las funciones de defensa de los intereses y derechos de los pacientes"

Mercedes Martínez Pérez es abogada de la Asesoría Jurídica, responsable del Área de vigilancia y control del ejercicio profesional y asesora Jurídica de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Barcelona. En esta entrevista a Médicos y Pacientes destaca "el hecho de que la colegiación de los médicos sea obligatoria, impone ejercer las funciones de defensa de los intereses y derechos de los pacientes, velando por que el ejercicio de los profesionales se adecue a la normativa, la deontología y las buenas prácticas", así como permite saber quién es médico y quién no
 
Madridmedicosypacientes.com/ Sara Narvaiza
El pasado lunes participó en el seminario 'Actualización del marco legal en intrusismo sanitario y pseudoterapias', organizado por la Fundación para la Formación de la OMC (FFOMC) y el Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias (OPPISS).
 
¿En qué punto se encuentra el intrusismo en la profesión médica? ¿Estamos mejor que otros países del entorno europeo?
 
El intrusismo médico recibe el mismo tratamiento que el intrusismo en cualquier otra profesión. Sin ánimo de ofender a otras profesiones, en mi opinión en el ámbito médico, al afectar y suponer un grave riesgo para la salud, debería prever sanciones más severas en un subtipo agravado. 
 
Nuestra regulación guarda paralelismo con la alemana, la francesa o la italiana, aunque con ciertas diferencias. Por ejemplo, en Italia se castiga el “ejercicio abusivo de una profesión”, sin requerirse, como sucede en España, la necesidad de realizar un acto propio de la profesión; además de la interesante previsión de publicidad de la condena, y de las penas previstas para los profesionales que favorezcan la comisión de delito de intrusismo. 
 
Al tratarse de una profesión regulada, ¿está más protegida ante estas prácticas?

 
El hecho de que la profesión médica sea una profesión regulada, y sobre todo y más relevante, el hecho de que la colegiación de los médicos sea obligatoria, impone ejercer las funciones de defensa de los intereses y derechos de los pacientes, velando por que el ejercicio de los profesionales se adecue a la normativa, la deontología y las buenas prácticas, al tiempo que a través del registro colegial podemos saber quién es médico y quién no, hecho que facilita conocer a los intrusos. 
 
¿Cómo debe actuar un profesional que conoce del uso de pseudociencias y/o pseudoterapias por parte de un compañero/compañera? ¿Qué pasos debe seguir? 
 
Si un médico conoce que otro compañero está incumpliendo la deontología profesional poniendo en riesgo la salud del paciente deberá comunicarlo al Colegio de Médicos correspondiente, que será aquel en el que tenga lugar la actuación médica. Para ello, deberá dirigir un escrito al Colegio de Médicos en el que se identifique al profesional que supuestamente está incumpliendo con sus obligaciones deontológicas, a fin de que pueda llevarse a cabo la correspondiente investigación y, en su caso, depurarse la responsabilidad.
 
La información al paciente en el proceso asistencial ha de ser rigurosa y veraz. Informar al paciente de que un tratamiento complementario puede curar su enfermedad o estar indicado para ella, atribuyéndole indicaciones que no tiene, administrarle sustancias prohibidas, o apartarlo del tratamiento avalado científicamente, comporta que el paciente pierda la oportunidad de recibir un tratamiento validado por la comunidad científica para su enfermedad, con el riesgo que ello supone para su salud; lo que sería contrario a la deontología profesional. 
 
¿Cuál es la función de los Colegios de Médicos en la lucha contra las pseudociencias y las pseudoterapias? ¿Qué responsabilidad tienen estas instituciones?
 
Los Colegios tienen atribuida, entre sus funciones públicas, la de velar por que el ejercicio de los profesionales se adecúe a la normativa, la deontología y las buenas prácticas, de manera que se respeten los derechos y los intereses de los pacientes. Asimismo, deberán velar por que no se cometan actos de intrusismo.
 
Así, en ejercicio de esas funciones, cuando se incumplan las normas de la deontología profesional deberá ejercer su potestad sancionadora; y en los supuestos en que tenga conocimiento de la comisión de un delito de intrusismo lo denunciará y se personará como acusación en el proceso judicial correspondiente, pues la potestad disciplinaria solo la puede ejercer con respecto de sus colegiados y no respecto de las personas que no son médicos.
 
¿Cómo se puede contribuir desde los Colegios de Médicos en la divulgación de conocimiento para que los ciudadanos de cuáles son las prácticas avaladas por la ciencia?
 
Informar para combatir la desinformación y confusión a que los ciudadanos están sometidos, resulta esencial, y sobre todo en un momento en que este fenómeno se está convirtiendo en un verdadero problema sanitario.
 
De hecho, conocemos que las patologías que determinan mayor vulnerabilidad del paciente o familiares –cáncer o autismo, entre otras- constituyen campos abonados para personajes sin escrúpulos que, con exclusivo afán de lucro, engañan, promocionan o indican tratamientos que carecen de aval científico o eficacia frente a la enfermedad. Informar a los ciudadanos en relación con las patologías más afectadas por estos movimientos contribuye a su mejor conocimiento y protección. 
 
El Colegio de Médicos de Barcelona y el Consejo de Colegios de Médicos de Catalunya, junto con las Sociedades científicas correspondientes, han publicado diversos documentos con esta finalidad, en materia tales como: el uso de la ozonoterapia para la COVID-19; las vacunas; trastornos del espectro autista y su tratamiento; y, en relación con enfermos de cáncer, con referencia a los tratamientos oncológicos y paliativos, y las terapias sin evidencia científica y las pseudociencias.
 
¿Cuál es su valoración al respecto del Observatorio contra las Pseudociencias de la OMC? ¿Qué pasos debe de dar para proporcionar mayor seguridad a la profesión y los pacientes?
 
Muy positiva. Creo que se trata de un instrumento muy válido que permite conocer el estado de la situación a nivel estatal, además de que contribuye a la información a profesionales y ciudadanos en este ámbito, siendo estos seminarios un claro ejemplo de ello.
 
El campo de las pseudociencias es muy amplio y complejo, así que no es una tarea fácil, pero se está realizando un trabajo excelente en el que tenemos mucho recorrido. Para mí es un honor poder participar como colaboradora en este Observatorio.