David García: Toda desinformación es peligrosa, especialmente en el ámbito de la salud

El periodista David García, Jefe de Comunicación del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, interviene esta tarde en el seminario on-line organizado por el Observatorio contras las Pseudociencias de la Organziación Médica Colegial sobre la comunicación veraz como antídoto frente a pseudociencias y negacismo. En esta entrevista destaca las claves apra una información rigurosa, ética y comprometida y alerta del riesgo de la desinformación en ámbitos tan sensibles como la salud.


Madrid 13/12/2021 medicosypacientes.com/ Álvaro G. Torres

¿Ha cambiado la pandemia la manera de informar de las instituciones y corporaciones?

Las circunstancias que ha traído la pandemia por Covid-19, especialmente en la primera ola y el periodo de confinamiento, nos abocó a tener que implementar nuevas estrategias a la hora de informar desde las instituciones, especialmente desde los hospitales, donde estaba puesto el gran foco mediático y en los que los accesos estaban muy restringidos. Por esas circunstancias, los gabinetes de prensa nos convertimos en fuente y medio a la vez, hemos tenido que grabar y hacer entrevistas para los periodistas, variando los formatos según el medio, ofreciendo, por ejemplo, vídeos editados y brutos. 

Asimismo, hemos lanzado campañas de divulgación y prevención y también de esperanza, cuando en lo más duro de la pandemia comenzamos a ofrecer vídeos de personas mayores que superaban la enfermedad. 

A las tradicionales notas de prensa o vídeo comunicados, se unió la inmediatez de las redes sociales y los grupos de distribución, que pasaron a ser una fuente de información para medios y ciudadanos, y por lo tanto hubo que adaptar a cada canal el mensaje y contenido.

Y la pandemia también nos obligó a dar respuestas casi inmediatas, mucho más de lo habitual, que ya procuramos que sean rápidas, porque cualquier noticia o información generaba un gran impacto social. Ese deber social que nos mueve como hospital, hizo que, respetando siempre la actividad asistencial, procuráramos a la mayor brevedad resolver dudas, aplacar alarmismos, divulgar ciencia, y contar en cada momento lo que podíamos o sabíamos. 

¿Qué ingredientes considera claves para ofrecer una información veraz desde una corporación?

Transparencia, credibilidad y confianza. Las tres van de la mano y son un trabajo arduo que no se consigue en poco tiempo y mucho menos en plena crisis. Para cuando te enfrentas a una crisis, y más de este calado, ese camino tiene que estar hecho. La transparencia es clave en una organización, y sobre todo hay que demostrarla en los momentos malos o complicados, que expliques lo sucedido y des toda la información. Si lo haces y además lo muestras y lo demuestras, alcanzarás credibilidad ante los medios y ante el ciudadano. Cuando mantienes esa credibilidad como línea estratégica de tu organización, hay un momento en que se alcanza la confianza y la información que sale de tu corporación adquiere un peso y un calado especialmente significativo socialmente. 

¿Por qué considera que los movimientos negacionistas tiene tanta repercusión en la esfera pública? 

Desde mi punto de vista hay dos aspectos claves en el impacto que consiguen los negacionistas. Por un lado, vivimos un momento especialmente sensible a cualquier aspecto relacionado con la pandemia, porque cualquier decisión o variación relacionadas con el Covid-19 suele afectar directamente a la vida de las personas, a su rutina, a su cotidianeidad. 

Un segundo factor es el propio eco que se hace en los medios y las redes sociales a ese tipo de declaraciones. En muchos casos nos convertimos en altavoz para este grupo de personas, es un juego que conocen bien y, por eso, incluso suelen provocar, para conseguir una respuesta o una discusión con la que consiguen más publicidad. Creo que debemos medir el calado de quién lo dice y lo que dice, para saber si merece una respuesta o simplemente que lo ignoremos. 

¿Cuánto trabajo se ha destinado a “desmentir” bulos o fake news?

La verdad es que muy poco. Solo ha habido dos veces en las que de manera más oficial hemos tenido que desmentir afirmaciones relacionadas o con personal del hospital o con la situación del centro. El resto de rumores o insinuaciones que ocasionalmente generan que algún medio de comunicación se ponga en contacto para contrastar su veracidad se suelen resolver con una simple llamada, gracias a la confianza que mantenemos con los periodistas, especialmente del sector salud o del ámbito regional.   

¿Son un peligro las pseudociencias para la salud de los ciudadanos? ¿Cómo podemos colaborar desde los medios y las instituciones para desmontar estas técnicas sin aval científico?

Toda desinformación es peligrosa, especialmente en el ámbito de la salud, y de forma muy significativa en patologías graves o terminales en las que los pacientes o sus familias pueden estar desesperados por encontrar una esperanza. Yo creo que lo fundamental no es basarnos en una estrategia de confrontación con este tipo de grupos, sino en apuntalar campañas, noticias o reportajes con información veraz, contrastada y argumentada. La variedad de portavoces le da mayor impacto a cualquier información. Y es fundamental escuchar al ciudadano, al paciente, saber cuáles son sus dudas o sus preguntas, qué partes de una terapia o tratamiento le inquietan o no conoce, porque a veces nos empeñamos en contar la ciencia desde un punto de vista que a la gente, o al enfermo, le es ajeno. Si resolvemos e informamos de una forma clara y divulgativa en función del interés del ciudadano, este no tendrá necesidad de buscar información en otros sitios, cerrando la puerta a la especulación y el engaño.

Información sobre el webinar de esta tarde cuya inscripción es abierta y gratuita.